En la actualidad la transmisión de ideas, valores y modos de
vida de las comunidades son factores de producción económica, tan importantes como la comercialización de
bienes de consumo o suministro. Este fenómeno obedece a múltiples razones como
el cambio de paradigmas sociales, la necesidad de ampliar el espectro de
explotación económica de las naciones y la optimización de recursos culturales
como herramienta de competitividad, esto se ha condensado en un modelo de
desarrollo económico conocido como "Las Industrias Culturales".
El concepto de Industrias Culturales es amplio y permite dos
líneas de desarrollo complejas dentro de la población a que atañe, si bien de
un lado preserva la pertenencia e identidad
nacional, valiéndose de la cultura como factor de integración y producción de sentidos e
imaginarios sociales, asi como de conformación de identidades y de promoción de
ciudadanía, del otro lado, es capaz de generar una industria económica que aporte al mejoramiento de la calidad de
vida de las poblaciones, aportando de manera directa a la generación de empleo
y el crecimiento del producto interno bruto de un país a través de proyectos
emprendedores.
Según anota el CRS en su estudiodel crecimiento económico de las industrias culturales, el dinamismo
de esta industria es protagonista dentro de los sectores explotadores en los
países desarrollados; de la misma manera la Unesco reseña que entre 1980 y
1998, el planeta registro un crecimiento económico en dólares del 300% entre prensa, libros, televisión, radio
y cine.
los países de américa latina han
reconocido la importancia del desarrollo de las industrias culturales, y han
aunado esfuerzos por hacer de la región un rico proveedor de servicios
culturales para el resto del mundo, es por ello que han desarrollado programas
de integración cultural, intercambio bilateral y multilateral; incluso
Argentina, dentro del programa "Mercado de Industrias Culturales
Argentinas" de 2013 propicio la
mesa debate "MICSUR, una puerta para las Industrias Culturales de Américadel Sur", en la que se dieron cita funcionarios de las áreas de Cultura de
Sudamérica y de la que nacieron estrategias para el fortalecimiento e inversión
en este sector de la economía (algunas
conclusiones de esta reunión pueden ser vistas en www.youtube.com/watch?v=7Siib86WfGg).
Este tipo de debates no solo dan
cuenta del interés de los países en estructurar una industria cultural sólida,
si no del afán integrador en un movimiento global, producto de una tendencia
mundial en los que los vínculos entre economía y cultura son cada vez más
palpables.
Innovación, creatividad y
competitividad son los motores de
los nuevos modelos económicos que se están impulsando al rededor del mundo, auspiciados gubernativamente con
estímulos que promuevan la creación, producción,
comercialización y circulación de bienes y servicios de contenidos cultural;
sin embargo en la actualidad esto no
garantiza el crecimiento económico esperado en nuestros países
latinoamericanos, a pesar de los sorprendentes movimientos porcentuales en los
indices de ganancia económica estos aun
no representan a la totalidad de generadores de bienes culturales, ni les
ofrece un medio de sostenibilidad económica permanente.
Esta situación preocupa a los
gestores culturales y a aquellos que como yo, depositamos en esta industria
toda la confianza para el futuro
económico de estas naciones; con esto me gustaría debatir sobre:
¿Cuál cree usted que es la
limitante principal para el crecimiento efectivo de las industrias culturales
en América Latina?
Danos tu opinión.
